Croqueando un Matrimonio

abril 30, 2016

Por Erika Brandner

El 19 de marzo de 2016 hice algo inédito como Urban Sketcher: croqueé un MATRIMONIO. Si, algo así como la versión lenta y obvio más corta de un álbum de bodas. Para esta ocasión no llevé croquera, sino una hoja de muy buen papel de acuarela muy grueso que doblé y corté para armar una especie de "Croquera Acordeón". Aquí las instrucciones para hacerla:



El matrimonio se desarrolló en una viña en el sector de Paine. En plenos viñedos se había levantado un arco con hojas de palmas y flores: girasoles. Estas flores serían el sello de color de todo el matrimonio. Los asientos eran fardos de paja cubiertos con paños de colores vivos y la gente también se había puesto colores fuertes y ropa casual sport.... El primer  dibujo es un croquis a tinta con achurado de los arreglos de las mesas y el segundo muestra la espera de la novia, el de azul es el novio chequeando el celular cuando la hora pasaba. En este caso usé técnica mixta. Dibujo y Acuarela en el lugar y luego lápiz acuarelable en mi taller....
Matrimonio en Vinedo - La mesa y la espera de la novia - croquis de Erika Brandner


Matrimonio en Viñedo - La mesa y la espera de la novia - croquis de Erika Brandner


La novia llegó en un pequeño carruaje tirado por un caballo blanco y ella con su sombrilla blanca y su padre de elegante humita daban una imagen nostálgica y romántica. Por supuesto en el ramo colorido destacaban los girasoles. La ceremonia en sí fue íntima, rodeada de su familia y sus mejores amigos, niños incluidos, todos portando los sombreros dispuestos para capear el cálido sol de marzo. La escena del carruaje duró apenas unos segundos, fue muy rápido por los nervios propios del momento y no llegaron muy cerca mío...alcancé a hacer el contexto y los detalles los armé de memoria después (y bueno, con un poco de ayuda de los fotógrafos oficiales que me dejaron echar unas miraditas en su cámara (por ejemplo con la rapidez no capté si el padre de la novia llevaba o no sombrero en el carruaje). El caballo fue más bien de memoria y como estaba en movimiento,  con unos pocos trazos estaba listo.



Matrimonio en Viñedo – La llegada de la novia y la ceremonia – croquis de Erika Brandner

El cóctel se desarrolló en una azotea con una vista espectacular hacia los cerros y las viñas. Los novios dijeron las palabras de bienvenida y agradecimiento e hicieron el brindis con pisco sour. Aquí quise destacar la vista. Claro, en el lugar hice un croquis y luego en casa con más tiempo hice técnica mixta, con lápiz a color sobre la acuarela, con finas líneas verticales paralelas


Matrimonio en Viñedo - El brindis - croquis de Erika Brandner

El cóctel se desarrolló en la terraza con la magnífica vista, bajo un sol luminoso. Los girasoles nuevamente daban la nota de alegría. Yo mientras dibujaba y dibujaba, tratando de captar el ambiente y las personas presentes. Todos conversaban y esos grupos daban excelentes pretextos para una composición. Aproveché los colores amarillos vivos de los girasoles para armar estas dos escenas. Me atrajo poner un detalle visible en una segunda mirada o recorrido visual: una chiquitita que tomaba de un vaso gigante jugo de frambuesas, tan colorido como su vestido. Usualmente y cada vez más utilizo mucho color en mis dibujos, la acuarela bastante espontánea y de un trazo, al primer intento y esas notas de colores cálidos junto a los fríos azules me agradan. Dejé a propósito mucho blanco en este dibujo.



Matrimonio en Viñedo - El brindis - croquis de Erika Brandner

En un momento me acerqué a los músicos que tocaban canciones folclóricas en dúo y con guitarra. Es siempre estimulante dibujar músicos, es algo usual en el urban sketching. Se mantienen bastante tiempo en la misma posición y están tan concentrados que no creo que noten cuando uno los mira para dibujarlos como sucede con cualquier otra persona, o sea, el dibujo es tranquilo. Además que las guitarras y la postura típica de un guitarrista es algo que podemos sentir hasta corporalmente y cuando uno siente las emociones que va a dibujar las dibuja mucho mejor, valga la redundancia.

El almuerzo fue un asado muy bien presentado en un bello B&B ubicado en la cercanía. Una casa de campo y nuevamente parras daban la bienvenida a un jardín con abundante vegetación, piscina y hamacas. Hasta una colcha extendida en el pasto y unas hamacas recibieron a los agradecidos invitados y contribuyendo a la distendida tarde. Aproveché esos momentos para dibujar el ramo de novia, bien distinto a los usuales, con girasoles y muy casual. Las flores son excelentes ejercicios de color y forma, aunque les hago el quite porque tienen la carga de ser un tanto siúticas, en este caso este ramo no lo era así que me estimulé a dibujarlo.




Matrimonio en Vinedo - Los músicos y el ramo - croquis de Erika Brandner

Diversas actividades generaron participación de la concurrencia: armar un árbol donde las hojas eran las huellas dactilares de todos los invitados, que debieron teñirlas de colores. Escribir una actividad que se deseaba realizar durante el año con la joven pareja, meter el papelito dentro de un globo y esperar a que los novios con dardos pincharan el globo para comprometerse con la actividad. Una forma de compartir no sólo durante la fiesta de matrimonio sino afianzar la amistad en el tiempo. Esto no lo croqueé porque una muchedumbre rodeaba. Si las palabras de los novios...estuvieron unos pocos minutos pero bastaron para hacer un rápido apunte. La novia paseaba y se movía constantemente así que me dio buenos pretextos de practicar figura humana, distintas poses, torsos, espaldas, moños, etc.....y distintos tipos de líneas. Claro, el vestido era blanco, pero quise darle algunos matices de colores...



Matrimonio en Vinedo - El discurso y la novia - croquis de Erika Brandner

La mesa de los novios era absolutamente políglota. Alemán, Inglés y Español se confundían y los novios han de haber tenido trabajo traduciéndoles a todos. Este fue un dibujo más fácil porque estaban sentados. De nuevo, ejercicio de figura humana y composición. Esto fue difícil porque todos forman un gran plano horizontal y casi todas las cabezas y obviamente las sillas estaban a la misma altura. Y peor todavía, paralelos al borde horizontal del papel. Una de las reglas que usó magistralmente Cezanne fue nunca poner una horizontal paralela al borde del papel (o una vertical al borde vertical). Si miran una obra del maestro, verán que distorsionaba esas líneas para que tuvieran un ángulo distinto...eso da dinamismo y rompe el paralelismo aburrido. Lo que hice después de algunas pruebas fue incorporar el árbol que estaba detrás, para darle altura y romper también la simetría. El brazo del hombre que da la espalda también contribuyó a generar variedad. (lo tuvo muchas veces ahi así que esa fue la pose elegida). En dibujos no compuestos, donde nuestros sujetos se pueden mover, tenemos que tomar decisiones de qué postura de los sujetos elegir. Factores como composición, ritmo, variedad y asimetría ayudan a tomarlas.


Matrimonio en Viñedo - La mesa de los novios - croquis de Erika Brandner

Durante esa tarde de croquis traté de captar los momentos hitos de una ceremonia de matrimonio y las palabras de los novios a sus invitados y el corte de la torta son tradicionales. También el baile de los novios, que en este caso fue una canción romántica importante en la historia de la pareja y no el vals y luego el baile de la novia con su padre.
Escenas desafiantes dado que se movían constantemente y en la primera, el corte de la torta, debía entenderse esa acción. Para hacer algo así es muy bueno hacer ejercicios de figura humana con poses cortas, donde estemos obligados a captar el gesto del momento, que es dado principalmente por los ejes de la columna y hombros, además de las posición de brazos y cabeza....complicado explicarlo pero en este caso quería que se percibiera el movimiento de acción y con una inclinación hacia la torta.
En el segundo dibujo, del baile, busqué captar la intimidad, las proporciones entre las parejas y se ve que la postura es totalmente opuesta en el baile de la novia con el novio a la que ella adopta cuando baila con su padre. En esta incluso está mirando hacia el lado (allí estaba el novio bailando con su madre y se reían animados todos, fue un momento divertido)...entonces, intimidad y diversión se reflejan en ambos dibujos. El fondo es una aguada de colores de acuarela bastante intensos.



Matrimonio en Viñedo - El Baile - croquis de Erika Brandner

Se comió, se bailó y llegó la noche. Ya cansada de tanto dibujar tantas horas....(desde las 12:30 hasta las 20:30 aprox, casi sin parar pues aún mientras cenaba tenía la croquera abierta) me despedí por tercera vez (costaba irse pues) y retorné a Santiago, con la satisfacción de haber hecho algo nuevo para mí, nuevo en general (jamás lo he visto) y con la tarea de terminar los dibujos con calma en casa. Un matrimonio mal que mal merece bellos dibujos.


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