Parque

Desde hace algunas semanas me junto con una amiga todos los miércoles a las 5 de la tarde. Nos encontramos siempre en la misma esquina, Columbus Avenue con la 86th st., y caminamos hasta el parque. Es curioso ver cómo la ciudad va evolucionando observado desde el mismo punto y a la misma hora, a medida que avanzan las semanas. La esquina estaba llena de gente y me hubiera gustado quedarme a dibujarla, pero seguí caminando hasta el parque, que también disfrutaba de una notoria explosión demográfica, aunque desde antes que la esquina. En realidad, en el parque basta que se derrita la nieve y la gente se instala el fin de semana.
El sol estaba altamente dorado y por fin por fin pude estirar mi fiel mantita y sentarme a dibujar los ciclistas, las amigas conversando, las niñas gastando un poco de energía, las mamás y los papás maravillados con lo impactante del gateo de su guagua en el pasto, el poodle que ladra, el club de algo, que a medida que pasa el tiempo va adhiriendo más comensales (no es de tejido porque no veo lana, no es de libros porque no tienen uno en la mano, pero parece un club). 
 Y también a medida que pasa el tiempo el dorado del sol va palideciendo y las sombras se van agrandando. Pasó alguien fumando, aunque no está permitido fumar en el parque.

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